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La Emparedada y el Farol de las Nieves


jueves 05 de julio de 2018

Felipe Soriano-BoyacáRadio


La Emparedada y el Farol de las Nieves es una vieja leyenda de la época hispánica de la capital del departamento de Boyacá.


Según cuentan algunas familias tunjanas, en la época hispánica se tomaba la decisión de emparedar por algún tiempo a las hijas que no se casaban con quien escogía el padre.

Teniendo en cuentas los relatos de los habitantes, las jóvenes eran encerradas entre paredes, sin ninguna forma de comunicación y en muchas ocasiones los padres preferían que sus hijas fallecieran emparedadas, en lugar de permitir que se casaran con quien ellas querían.

Se cuenta que también se emparedaban a los frailes que eran rebeldes y se enfrentaban a los priores o directamente contra la doctrina cristiana de la Iglesia.

La familia de Don Alonso de Rijas habitaba en la ciudad de Tunja, su hija mayor se enamoró locamente de un joven llamado Jorge de menor posición social. Por lo cual Don Alonso y Jorge se enfrentaron a un duelo de espadas, donde salió herido el padre de la joven. Este hombre no quería que su hija se casará con un joven como Jorge, por ser de posición económica menor a la de ellos.

Después de un tiempo los jóvenes decidieron casarse en secreto, en la Iglesia de las Nieves de la ciudad de Tunja así que en las horas de la madruga la joven vestida de novia decidió escaparse de su casa por la venta de su cuarto, deslizándose por sabanas y cobijas para poder llegar al encuentro con su amado.
En esa madrugada fría y oscura los novios se encontraron en la Iglesia de las Nieves, con la ayuda, consejos y oraciones del sacerdote al fin se casarón.

Ya finalizando la ceremonia de su tan anhelado matrimonio, llegó don Alonso de Rojas padre de la joven, quien estaba lleno de coraje y con su afilada espada traspaso el pecho del recién casado Jorge, quien murió inmediatamente.

La joven intento escapar de la furia de su padre, pero fue alcanza por don Alonso, quien la arrastro del cabello por las calles del sector de las nieves y en su otra mano llevaba un farol con el cual iluminaba su camino.
Llegando a su casa, el padre lleno de dolor y furia por la rebeldía de su hija, emparedo a la joven a pesar de las suplicas, gritos, por más que pidió socorro nadie acudió a su ayuda, así que la enterró viva en una de las paredes de su habitación. Don Alonso abandono su casa y la ciudad de Tunja.

Lo cual se relaciona con el fantasma del Farol de las Nieves, ya que según las tradiciones orales de nuestra ciudad, se cuenta que en las horas de la noche se podía observar como un farol salía de la Iglesia de las Nieves, pasando por la Plaza de Bolívar, Casa del Fundador y Catedral y regresaba a la casa de la emparedada.
Cuentan los tunjanos que este farol, se podía ver como una bola de fuego que atacaba a quienes se interponían en su camino y pasaba con rapidez por las principales calles del centro de la ciudad.

Este Fantasma del “Farol de las Nieves” recuerda a la leyenda de “La Emparedada” durante muchas décadas causo temor en las noches de los habitantes de la ciudad de Tunja, lo cual disminuyo con la aparición de la luz eléctrica.

Cuentan algunos habitantes, que en algunas ocasiones La Emparedada y El Farol de las Nieves, se aparece asustando y espantando a más de un borrachito que camina a altas horas de la noche por las calles de la ciudad de Tunja.


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